lunes, 12 de octubre de 2009

El poder de Dios


¿Cual es tu Dios? es una pregunta que en la antigüedad no resultaba extraña si no mas bien común y hasta cierto punto retadora, pues el Dios de cada pueblo era motivo de orgullo y de rivalidad, pues todos los dioses eran distintos y cada pueblo abogaba porque el poder del suyo fuera superior a los demás, ahora en Día que predomina el monoteísmo tal vez sonaría tonto pensar en varios dioses de la misma forma que en la antigüedad, pero en aquel tiempo hubiera muerto por tal blasfemia; hoy es difícil de creer, pues tal cosa resulta absurda así como todas las cosas de Dios.
Lo reafirmo todas las cosas de Dios y todas las practicas que el ascetismo envuelve son absurdas y retorcidas, pues presuponen una visión de la vida que en nada nos permite mejorar y mucho menos disfrutar de la efímera existencia que oportunamente poseemos, ya que la retribución y las buenas acciones y la fuerza misma que la vida necesita no esta reflejada en el ángulo correcto si no que erróneamente es atribuida a la nada (que es en realidad la manera mas correcta de llamar  Dios) y por ese error de objetivos y funciones no aprovechamos la vida ni llegamos a una plenitud de la felicidad que todos poseemos pues siempre esperamos algo extra de lo externo, un golpe de suerte, un consuelo, un milagro, un norte que seguir, un vacio que llenar que venga de las alturas del cielo y nos ampare; ahí radica el poder de Dios en la debilidad y la impotencia de abrir los ojos, lo que nos hace imposible darnos cuenta que la vida es simplemente un reflejo de lo que pensamos y que la retribución divina y el orden cósmico de las cosas no son regidos por ningún Dios, sino nada mas por nuestros pensamientos que son los que se encargan de crear o destruir todo lo existente; porque si me equivoco que Dios mas hijueputa es ese que tanto adoran, pues ni el ser humano mas retorcido de la mente podría permitir las cosas que Dios permite, ni jugaría con el sentimiento de los humanos de la manera que lo él lo hace, porque tanta crueldad es impensable y eso no lo admito; pero mientras existan los débiles y los idiotas existirá el poder de Dios, hay que darse cuenta solo el ser humano puede hacer algo por el humano, nadie mas. Si Dios existiera ya lo habría hecho, hay que destruir esa muralla y seguir a delante para poder ver la luz solo destruyendo al monolito inútil de Dios se llega a la plenitud de la tranquilidad y la felicidad, mientras no se destruya no se tendrá ni la mínima idea de lo que quiere decir felicidad, nadie puede hablar de algo que no posee y el asceta jamas lo poseerá mientras sea asceta, pues el solo posee transgresiones de todo lo que existe, solo basta con pensar un poco en lo que pasa a nuestro alrededor y resulta absurda la existencia de Dios, si no es así: ¿sera acaso que no pensamos? algunos si pensamos y para estos escribo no para otros porque seria como predicar en desierto...


Sean felices...

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